Entendiendo el branding, nuestra razón de ser

El branding, mejor entendido como la gestión de marca, es un proceso de amplia concepción, pues más allá de crear marcas, busca destacar valores y conceptos relacionados con un estilo de vida.

Pero antes de entender mejor este anglicismo, referente a “quemadura” (¿cómo?), es necesario partir explicando el corazón de las compañías y la razón de ser de nuestro día a día: las marcas.

Origen de las marcas

El uso de las marcas es tan antiguo como lo es el comercio de las civilizaciones griegas y romanas, quienes las usaban para identificar la calidad y origen de sus utensilios de cerámica. Incluso su uso para reconocer el origen y el título de los alfareros en la Roma antigua conllevó a la aparición de muchos imitadores que aprovechaban la fama de otros para aumentar sus ventas.

Más aún, acá en Perú, concretamente en Trujillo, todavía puede observarse en la Huaca del Sol y de la Luna cómo varios de los ladrillos y adobes utilizados para su construcción incorporan “marcas” que transmiten conceptos de propiedad, calidad y origen.

Etimológicamente hablando, su origen se remota al inglés “brand”, proveniente del nórdico antiguo “brandr”, que significa “quemar”. Ello está relacionado a la práctica de marcar las reses para que los ganaderos establezcan su propiedad, permitiendo también que los compradores distingan la calidad de los animales.

A partir de la Revolución Industrial, a finales del S.XIX e inicios del S.XX, las marcas empezaron a usarse ampliamente para distinguir la procedencia de fábrica de los productos de gran consumo. Y ya pasada la Segunda Guerra Mundial, la caída del comunismo y la globalización, las marcas pasaron a formar parte de la vida de todos, donde los atributos emocionales se sumaron a los físicos y funcionales.

Y hoy las marcas no solo ponen nombre, rostro y personalidad a una empresa, un producto o un servicio, sino que también son la suma de todas las experiencias; y muchas grandes compañías las convierten en el principio organizativo central de su actividad.

El poder del branding

El branding es el proceso mediante el cual las empresas llevan a cabo una serie de acciones para crear y gestionar una marca, con el objetivo de conectar la estrategia de su negocio con la experiencia del consumidor, lograr su preferencia y crear valor de marca.

“El objetivo de una marca es garantizar relaciones que creen y aseguren beneficios futuros, mediante un incremento de la preferencia y la fidelidad del consumidor”, señala El Glosario de las Marcas, de Interbrand, reflejando la importancia que implica la adecuada gestión de las marcas.

Es decir, detrás de todo proyecto exitoso de branding, hay una historia potente e inspiradora, y un concepto profundo, alrededor del cual giran todas las acciones y decisiones para lograr un posicionamiento en la mente de los consumidores y una conexión emocional.

Y ese posicionamiento está referido a los atributos que vienen a nuestra mente cada vez que vemos o escuchamos el nombre de la marca. Y es que hoy las marcas son un estilo de vida, y lo que todos nosotros compramos no es el producto en sí mismo, sino aquello que lo diferencia del resto: una experiencia y propuesta de valor única y diferenciadora. Por ejemplo, Apple, no vende artículos electrónicos, sino una promesa de diseño, simplicidad y lifestyle. No por nada es la marca mejor valorada en el último ranking “Best Global Brands 2014”, elaborado por Interbrand.

En definitiva, las grandes marcas lo son, porque han logrado poner a la marca en el centro de su corazón, llegando a convertirse en íconos culturales, económicos y sociales. Pero eso, lo iremos viendo poco a poco…